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28 noviembre, 2010

Fringe, al límite... de la desprogramación.

Como triste podría clasificarse la noticia que traigo hoy. La tercera temporada de Fringe en USA no está obteniendo el respaldo esperado por el gran público y corre el riesgo de sufrir una muerte súbita. Y es que ya se ha producido un movimiento en este sentido. En una nota de prensa la cadena FOX ha anunciado su programación para mitad de temporada que comenzará en enero, y Fringe ha sufrido una modificación tam importante como terrible. De la noche de los jueves, pasará a la noche de los viernes. Para quien no lo sepa, la noche de los viernes en las cadenas de televisión es una zona de exilio a donde van a morir los programas de televisión que no logran la audiencia que los ejecutivos consideran apropiada. Y ese parece ser el caso de esta serie, cuyos logros de audiencia no alcanzan nunca los 5 millones de espectadores. Por si esto fuera poco, en su nuevo horario tendrá enfrente a "Supernatural", por lo que es posible que el público mengüe aún más.

De encontrarnos frente a la última temporada de esta magnífica serie, ruego porque los ejecutivos permitan cerrar la historia de una forma digna, con un final acorde a la estatura de esta gran serie que, al menos en mi caso, sigo con expectación todas las semanas.

15 octubre, 2010

Fringe: segunda temporada.


La segunda temporada de Fringe arranca donde terminó la primera. Nadie sabe nada de Olivia Dunham, que ha desaparecido sin dejar rastro en pos de una cita imprevista con un inesperado personaje. Este misterioso personaje posee cierta información de vital trascendencia para el desarrollo de los acontecimientos que se desgranan en la serie, y así se lo hace saber a Olivia, la única persona capaz de atajar todos los problemas que estan por llegar.

Olivia no tarda en aparecer, claro, y lo hace de una forma espectacular. Tan espectacular que va directa al hospital. De esta forma arranca toda la temporada que, de nuevo, se desarrollara siguiendo la estela de la primera, aunque más despacio. En esta larga temporada de veintidos capítulos, al igual que sucediera en la temporada precedente, los mismos protagonistas, la agente Dunham, el doctor Bishop y su hijo Peter, investigarán casos donde la ciencia roza lo paranormal, lo sobrenatural, lo increíble. Además de tener un caso por episodio, igual que sucedería en una serie de investigación al uso como CSI, algunos episodios se relacionaran entre si bajo un argumento más profundo que envolverá toda la temporada. A diferencia de lo que sucedía en la anterior temporada, nos encontraremos muchos capítulos que poco o nada tienen que ver con la trama general, por lo que a ratos la serie se espesa con capítulos sueltos sin importancia. Eso no me ha gustado demasiado. Odio el relleno. Intrigado como estaba por saber más de esos tipos extraños, los Observers, cuando comenzaba a ver un capítulo ya especulaba si éste tendría peso o no en el argumento principal. Entiendo perfectamente que algunas series que contratan veintidos capítulos no pueden ir al grano en cada uno de ellos, pero si no quieren hacerlo, que me den sólo los doce capítulos importantes y se dejen de zarandajas. Por mí pueden dedicar el dinero de esos diez a contar otra historia. Esta es una de la razones por las que series como Supernatural se convierten en tediosas esperas.

Por fortuna, el argumento principal no está del todo mal, y acaba mereciendo la pena la espera. Averiguamos más acerca de la vida y el pasado del doctor Bishop que cobrará trascendencia en el futuro. También descubrimos algunas cosas sobre Dunham, por supuesto, y habrá algunas muertes dramáticas a lo largo de la temporada (no digo más, que me pegan). El argumento se pone un poco chiflado, pero es que esta serie es para chiflados. Llegando al final de la temporada, nos encontraremos con un montón de cambios y de preguntas, y el climax nos dejará colgados en espera de más.

Por fortuna ya se ha estrenado la tercera temporada de Fringe, y los primeros capítulos apuntan a que el argumento principal finalmente acabará por predominar en todos los capítulos de la tercera, dejándose de molestos rellenos. Con esta serie sigue picándome el gusanillo de ver qué serán capaces de aportarnos estos locos de FOX y el incansable JJ Abrams. El argumento se ha complicado mucho. Muchísimo. Espero que sepan cumplir con las espectativas.


26 septiembre, 2010

Fringe, primera temporada.


Llegué a Fringe mediante la recomendación de un amigo que invierte gran parte de su tiempo en explorar lo que la televisión y el cine ofrecen semanalmente y en cuyas manos suelo ponerme cuando el aburrimiento me vence. Lo primero que me sorprendió después de ver los primeros capítulos fue que no me tropezara antes con esta serie en otra parte, nadie me había hablado de ella, y así empecé a verla sin ninguna pista de lo que iba a encontrar (mi amigo aún no la había visto, pero tenía buenas referencias). Y lleva dos años en antena. Se nota que ya no navego tanto como antes.

Después de ingerir la primera temporada de corrido durante esta última semana, la verdad es que puedo resumir mis sensaciones a lo siguiente: me ha encantado. El bueno de JJ Abrams (productor ejecutivo aquí, y cuya mente ha parido productos tan interesantes como Lost, Cloverfield, o el reboot de Star Trek) lo ha vuelto a hacer. Creo que estoy en la misma onda que Abrams, que me tiene pillado el punto. Pero vamos al tomate.

Fringe podría calificarse como un Expediente X con el desarrollo científico de CSI y algunos toques Lost, sin olvidar el mito del doctor Frankenstein que subyace de fondo (o lo que es lo mismo, el de Prometeo). Cada capítulo desarrolla un caso que a primera vista tiene las trazas de algo sobrenatural, pero que, a diferencia de la serie que protagonizaban Mulder y Scully, aquí diseccionan y explican para revestirlo de verosimilitud científica. Nunca dejan lo ocurrido detrás de un velo de misterio (aunque tiene su ración de misterios que van más allá de lo que pasa en cada capítulo), como ocurría en Expediente X, sino que siempre llega más lejos, hasta explicar mediante hipótesis lo ocurrido, y el resultado no peca de histrionismo. Por supuesto, habrá algún científico por ahí al que todo le suene a disparate. Las teorías, en efecto, son disparates, pero es agaradable el esfuerzo que hacen los guionistas por explicar los sucesos en términos científicos. Consigue que te creas que algo así pueda llegar a pasar. Que la ciencia, en su imparable avance, puede dar lugar a fenómenos inimaginables.

Fringe es una serie coral, aunque a primera vista parezca que la protagonista absoluta sea la agente del FBI Olivia Dunham (interpretada por la brillante y guapa Anna Torv). Con similar importancia la acompañan Peter Bishop (Joshua Jackson), hijo del genial científico Walter Bishop (John Noble), al que en la serie califican como el sucesor de Einstein. Este trío acumula la mayor parte del protagonismo, pero hay más personajes detrás de ellos que dotan a la serie de mucho fondo de armario argumental.

Todo empieza con un incidente en un avión, igual que en Lost (a través de la temporada veremos varios guiños a otros productos de JJ Abrams, como billetes de la línea Oceanic o trekies pirados haciendo el saludo de la saga). El avión aterriza en el aeropuerto de Boston con toda la tripulación muerta por una causa desconocida. Aquí es donde entra en escena nuestra agente especial Olivia Dunham y su compañero (y amante) John. El capítulo de arranque sirve como excusa para justificar el ingreso de la agente Dunham en un cuerpo de investigación especial (y poco público) que se dedica a casos como los del vuelo antes mencionados: la división Fringe para la investigación de ciencia límite. Cada capítulo se centra en uno de estos casos que trascienden las fronteras de la ciencia para entrar en lo paranormal y, al mismo tiempo, se introducen detalles sobre una trama más profunda que subyace a los personajes y algún tipo de plan más amplio, al que en la historia denominan como el Patrón.

En resumen, una serie que gustará a los huerfanos de Lost y Expediente X, también a los aficionados a la ciencia ficción ligera. Los toques de terror y suspense, además, son constantes en cada capítulo. Pero lo mejor de todo es el personaje de John Noble. El enigmático doctor Bishop con sus múltiples excentricidades al principio no cae muy bien, sin embargo su desarrollo le proporciona un punto de humor y sentimentalismo a la serie que le hace destacar por encima resto del elenco. De su boca salen frases inolvidables.