08 junio, 2010

Reseña de cine: Verano en Berlín.


Dirección: Andreas Dresen.
Guión: Wolfgang Kohlhaase.
Reparto: Inka Friedrich, Nadja Uhl, Andreas Schmidt, (...).
Duración: 107 min.
Género: Drama.
Año: 2005.

Verano en Berlín. O la vida cotidiana de dos mujeres. Esta película (alemana para más señas por si aún no te has fijado en los créditos) es la típica película que para mis adentros encuadro dentro del género "cineclub", esto es, películas modestas sin un gran elenco de estrellas (que no por ello significa que sean malos actores), que cuentan historias cercanas a la realidad de un lugar o de una forma de vida. En este caso el título recoge con meridiana perfección la esencia del argumento. En él se desarrolla el retrato de la vida de dos mujeres, Katrine (39 años, madre soltera, en paro) y Nike (joven, guapa, soltera, trabaja como asistente para ancianos desvalidos), y los acontecimientos que rodean su mundo a lo largo de todo un verano. Para que os hagáis una idea, se trata de una Vicky Cristina Barcelona (mezclado con los Lunes al Sol), pero con berlinesas. Ah, y sin ese retrato idealizado de la ciudad. Aquí Berlín muestra su cara más gris, con edificios tristes, decorados melancólicos de una Alemania pretérita (quizás se trate de los barrios de la parte RDA) y todas las caras que de los suburbios se pueden mostrar. Cuando muchos de sus compatriotas vienen a Mallorca o las Canarias, las dos protagonistas, por su situación y su nivel de vida (son de clase baja), han de pasar el verano bebiendo vino en la terraza y realizando llamadas anónimas al farmaceútico de la esquina para divertirse. Sí, sé muy bien lo que te pasa por la cabeza: los calificativos que definen este argumento bien podrían ser sórdido, mundano y vulgar. Hay bastante de ello en esta película, pero también podemos encontrar ternura, lucidez, comedia y, sobre todo, humanidad. Es un fiel reflejo de los sinsabores que trae consigo la vida y de esas pequeñas recompensas que quiebran la rutina y sacan el alma a flote. Las difcultades laborales, la actitud ante la injusticia, la dignidad, el primer amor, y el amor adulto, la amistad... esta película trata sobre todas estas cosas y muchas más. Sigueme tras el salto.

(viene del salto)

Ante todo, esta película demuestra que lo cotidiano, con toda su crueldad y las adversidades que conlleva una vida normal en esta sociedad, puede ser bello. Lo que nos empuja a seguir son esas pequeñas cosas. La película es un enema de realidad si lo que buscas es romper con la monotonía que llena los cines de superheroes, acción, gritos, fantasía desbocada y sangre. Aquí no se halla nada de esto, y aunque soy el primer defensor de la fantasía desbocada, también apetece de vez en cuando ver una película como ésta para reparar en nosotros mismos y en lo que nos rodea, para vernos reflejados tal cual somos porque, aunque se trate de Berlín, bien podría tratarse de cualquier ciudad europea, y española, por extensión. Estas dos Chonis teutonas magníficamente interpretadas (con sobriedad, sin sobreactuaciones), y su relación pseudo-lésbica acaban por entrar en el corazón sin pedir permiso. El guión alterna puntos de drama con pequeños destellos de comedia costumbrista y se ha llevado a cabo de forma impecable, sin alardes. Me gustaron mucho las escenas de las entrevistas de trabajo (tan de moda ahora), quizás porque me sentí identificado. De igual forma, me admiró la diligencia con que Nike lleva su trabajo, un plato de dudoso gusto para mucha gente. Lo único que me hizo chirriar los dientes fue el protagonista masculino. Aunque es gracioso, me parece que su papel se pasa de surrealista, y aunque acaba por funcionar, me resultó chocante, demasiado simple si lo comparamos con las dos chicas. Si los hombres alemanes son así, que lo cierto es que no conozco a ninguno, no me extraña que las alemanas quieran venir aquí de vacaciones. En fin.

Andreas Dresen, su director, era un desconocido para mí, pero viendo que esta película me ha dejado satisfecho quizás pruebe con alguna otra de su filmografía. Verano en Berlín fue su tercera película, y ha firmado dos largometrajes más con posterioridad. Como última mención, esta película obtuvo el premio del jurado al mejor guión en el festival de San Sebastián. Si estás cansado de lo de siempre, te invito a darle una oportunidad. Es posible que luego me lo agradezcas (o quizás te quieras cagar en mis muelas, quien sabe... ).


2 comentarios:

  1. Solo diré que después de leer esta crítica... tengo ganas de ver la película otra vez.
    Bien hecho

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  2. Gracias. Pues espero que la segunda vez que la veas la disfrutes de la misma forma.
    Un saludo.

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